Aunque veas la palabra felicidad varias veces, no te preocupes que tengo bien claro que la finalidad última de la empresa es conseguir resultados. No me ha poseído la Happymanía, ni voy a pedirte que montemos en unicornio para abrazar las nubes mientras cantamos el Cumbayá. Cuando hablo de felicidad, hablo del trabajo que hay que hacer con uno mismo y con los demás para conseguir bienestar laboral.Hablo de una felicidad que no se mide en cantidades de team buildings, viajazos o comilonas a las que te invitan (y que también están muy bien) si no la que se mide en aprendizaje, plenitud, calma y sensación de pertenencia a una empresa de la que te sientes orgullos@.

Tengo los pies en la tierra, en los planes de negocio y en los números, pero lo que también tengo es la seguridad de que la única forma para conseguir que esos números crezcan, es que las sonrisas en el ambiente de trabajo también lo hagan. Cuando hablo de sonrisas, me refiero a un buen ambiente de trabajo, a unos empleados que se sientan satisfechos y motivados con lo que hacen, a una empresa donde la comunicación entre las personas sea la base del avance y en la que todos remen hacia un objetivo común.

Si quieres que todas esas cosas se den en tu empresa y has hecho alguna cosilla pero no ha terminado de cuajar, no te preocupes porque es normal. Conseguir la felicidad en el trabajo, no es cosa de dos días, es un trabajo que requiere compromiso y honestidad con uno mismo y con la empresa, ganas de mejora, paciencia, disciplina y quitarnos el papel de víctimas de encima para ponernos en acción.

Si tenemos en cuenta que nos pasamos 3 partes de nuestra vida en el trabajo, merece la pena intentarlo ¿no te parece?

Estaré encantado de llevar a tu empresa todas las herramientas y buenos haceres que he acumulado durante más de 15 años de experiencia en empresas tan relevantes como Infojobs o Bodas.net